Cenizas
Resurgiendo de ellas aparece una figura sin bordes perfilados, una diminuta sombra enflaquecida, con el pelo largo y descuidado cayendo en violentos mechones a ambos lados de su cabeza. Camina despacio, sin mirar al frente, con los ojos concentrados en el suelo ardiente, sujetando las lágrimas que no quiere derramar. Lleva los pies descalzos, polvorientos, y los arrastra con la tranquilidad de quien lleva mucho tiempo fuera y aún no sabe por qué está donde está. Se pasea en un corto tramo de tierra roja, primero a un lado, luego al otro, y el viento levanta levemente la parte inferior de su vestido, dejando ver un par de piernas morenas y muy delgadas.
No sabe cuánto tiempo ha estado bajo aquella tierra, respirando a través de su imaginación. Pero sabe que ha sido mucho, aunque intuye, en su pecho de estrella viviente, que no ha sido demasiado, no aún.
Al parecer nunca estuvo muerta del todo, pero estaba tan cansada que ni fuerzas tenía de decirlo.
Desde entonces miles de cosas han cambiado. El mundo ya no es el que ella conocía. Y eso vuelve a ser un tema carente de toda importancia.
Allí está ella, esbelta, morena y decidida.
Seguía perdida... y aún debo estarlo...
No sabe cuánto tiempo ha estado bajo aquella tierra, respirando a través de su imaginación. Pero sabe que ha sido mucho, aunque intuye, en su pecho de estrella viviente, que no ha sido demasiado, no aún.
Al parecer nunca estuvo muerta del todo, pero estaba tan cansada que ni fuerzas tenía de decirlo.
Desde entonces miles de cosas han cambiado. El mundo ya no es el que ella conocía. Y eso vuelve a ser un tema carente de toda importancia.
Allí está ella, esbelta, morena y decidida.
Seguía perdida... y aún debo estarlo...

2 Comments:
un poco tétrico... pero a fin de cuentas intenso despertar
Hola V.
¿qué tal? Supongo que algún día leerás esto, y que por lo tanto en este momento ya sospecharás quién soy: pues ése.
Verás, hoy me he quedado en casa, y después de una temporada convulsa y extraña como pocas, estas horas se han presentado como un improvisado lugar para la introspección. Así que he echado una pequeña mirada hacia el pasado, releído viejas historias, cartas, ya sabes... a veces me gusta hacerlo todavía. Reconforta saber que a pesar de todo las cosas cambian generalmente a mejor, y considero un privilegio no perder por completo la memoria del pasado para en determinados momentos como éste adquirir cierta perspectiva, que nunca viene mal, en especial cuando la vida, como siempre, sorprende por el lado más inesperado: el que nunca imaginabas.
Y bueno, como es obvio, también me he acordado de nuestra tan inclasificable como entrañable correspondencia, de nuestro "intercambio" -podríamos llamarlo así- al mismo tiempo virtual y profundo de experiencias, en una etapa de inflexión y difícil como lo era -supongo- para los dos.
A decir verdad, nunca había pensado en volver a escribirte, pero hace unos minutos me he dicho: "¿y por qué no?" Tampoco quería ser importuno ni impositivo, por lo que he decidido hacerlo aquí, por si en algún momento extraviado como éste también tú echabas una mirada a ese tiempo de pasado irreal en que coincidimos, y te resultaba grata la sorpresa.
También a mí me produce perplejidad ahora repasar el "desenlace" de nuestro "encuentro", sobre todo por la parte que me toca. Había muchas cosas que en ese momento no podía ver, como supongo tú sí entendías bien, y lamento haberte perjudicado por esto. Por suerte, desde hace tiempo parece que los fantasmas del pasado han desaparecido para siempre, pero la salida de tono que tuve contigo (unido a toda una serie de experiencias, llamémoslas "dudosas", o "de riesgo", de por ese mismo entonces) quedó durante mucho tiempo como un enigma sin resolver, aunque finalmente sin mayores repercusiones porque yo, con el sentido práctico que a pesar de todo siempre tuve, decidí mirar para otro lado y olvidarlo, como si nada hubiera ocurrido (porque a fin de cuentas "nada" había ocurrido, al menos no a los ojos de ningún espectador)
No es que ahora venga a disculparme ni a dar explicaciones por mi comportamiento, por supuesto que sé que no vendrían al caso y que hasta sería impúdico hacerlo (como tal vez lo sea todo este pedazo de comment que me estoy currando en las ruinas de tu blog). Simplemente quería decírtelo, que en mi vida no han habido más tonterías del tipo que tuve por esas fechas, y que siento cómo esa parte oscura de mi pasado de la que te hice partícipe y víctima preferente va quedando cada vez más lejos, como la ciudad que se pierde en el paisaje desde la ventanilla del tren.
Ahora las cosas me van bien en general, estoy muy contento y siento haber avanzado mucho en diferentes aspectos de mi vida desde entonces, también en la estabilidad.
Pero antes, releyendo cartas que todavía conservo, me ha parecido recordarte un poco, y entonces he pensado que te haría feliz saber que esto es así, como también el hecho de saber que al margen de los conflictos del pasado la mirada atrás respecto a esto es para mí positiva, aunque siento que quizá a la inversa no ocurra igual.
Por supuesto que si algún día te animas a contarme qué tal te va, en plan intercambio-nostálgico-de-coordenadas-vitales, estaría encantado y lo puedes hacer en mi cuenta de gmail, que supongo tendrás, y si no me la pides aquí y te la mando. Pero no pienses que es necesario ni te sientas obligada a ello, porque mi única intención era saludarte, mandarte besos nostálgicos, y también una larga serie de surrealistas recuerdos.
perdida o no, atentamente,
R.
Post a Comment
<< Home